Proceso de extracción de la celulosa de bambú.

Hoy vamos a describir el proceso de extracción de la celulosa a partir de una caña de bambú.

El primer paso consiste en la extracción de la fibra, separándola de la pulpa de la caña. Esto se puede realizar de forma mecánica, la manera más ecológica y la que mantiene todas las propiedades del bambú, o mediante un proceso químico.

La extracción mecánica se realiza mediante máquinas descortezadoras o desgarradoras, provistas de palas que separan la pulpa de la fibra. De estas máquinas se extraen fibras de hasta 120mm de largo.

Posteriormente se pasa al lavado con agua de las fibras para eliminar las impurezas que queden en ellas.

El secado de la fibra se realiza en un patio de secado ya que los rayos UV del sol ayudan a eliminar la clorofila de la fibra.  Se extiende la fibra en capas delgadas en cables, como si fuera ropa tendida, no colocando más de un kilo de fibras por cada metro de cable. Este proceso dura entre cuatro y ocho horas.

El siguiente paso es la clasificación de la fibra. La selección se basa en diferentes características, como la longitud, la resistencia o la presencia de impurezas o manchas.

Una vez clasificada por calidades y ya seca, se realiza un proceso de cepillado sobre la fibra de bambú, para eliminar las impurezas residuales y para despegar los distintos filamentos de la misma. Así queda un producto más suave y limpio.

El cepillado puede hacerse a mano o mediante máquinas. Estas máquinas consisten en un cilindro de hasta un metro de diámetro con varios ángulos de metal que al girar cepillan la fibra.

Más tarde se procede al “descrude”, mediante la saturación de la fibra con una solución de sosa caustica. Esta solución alcalina permanece en la fibra a altas temperaturas para acelerar las reacciones químicas. Durante ese tiempo los aceites naturales y las ceras se convierten en jabón, la fibra se suaviza y las pectinas y demás materiales no celulósicos se desprenden.

Finalmente se pasa blanquear la fibra. Esto se hace normalmente mediante un agente oxidante estabilizado, el peróxido de hidrógeno (agua oxigenada). Después de este paso, la fibra se desprende de todo el color natural y toma forma de celulosa pura.

Con esta celulosa se confecciona la ropa ecológica de fibra de bambú.